LOS DEL “NO” DEPORTE

 

El NO deporte es un mal endémico de la Educación Física nacional que tiene varias causas y poderosos intereses que las motorizan. Han aprovechado la oportunidad de la discusión sobre la nueva Ley de Educación para asomar la cabeza con nuevos bríos dignos de mejor causa.

Independientemente de los argumentos seudo filosóficos y seudo psicológicos, entre las razones verdaderas de esa postura tenemos:

·         La molestia de porteros y directores cuando pedimos que nos abran el gimnasio el sábado o el domingo para entrenar (ahora agravada por el miedo a la Ley de Responsabilidad Civil, que debiera llamarse Ley de Intimidación Docente);

·          El hecho incontrastable que cada vez que un equipo o un alumno preparado por nosotros compite, estamos dando examen de idoneidad profesional (y eso no tiene nada que ver con el resultado), y hay muchos, y entre ellos algunos "próceres" que le tienen terror a eso;

·         La confusión, no inocente, entre deporte formativo y deporte comercial, y decimos no inocente porque hemos visto a muchos de los profes que despotrican contra el deporte cambiar cuando agarran la preparación física de un equipo de fútbol de AFA o de básquet de Liga;

·         La falta de capacitación técnico profesional de los egresados de esta currícula siniestra (por lo menos en la Pcia. de Buenos Aires), que ha relegado al deporte a materia (¡¡¡perdón!!! debí decir perspectiva, o área de conocimiento, etc.) de segunda, a una actividad lúdico-recreativa livianita;

·         Los intereses político/comerciales que pugnan por aumentar el sedentarismo para poder tenernos sentados frente al televisor o la pantalla de la compu. para vendernos cosas que no necesitamos, e ideas que nos llevan a la frustración como comunidad, y porque saben que el deporte formativo desarrolla personalidades perfeccionistas, y los perfeccionistas son peligrosos para el orden establecido;

·         A las autoridades deportivas no les interesa el deporte formativo/educativo porque solo trascienden cuando un deportista o un equipo de su club, asociación, federación o confederación obtiene un logro sobresaliente, y solo se preocupan de los que se destacan a los que les toleran cualquier cosa (y de esto casi no hay excepciones);

·         Las autoridades educativas que no alcanzan a entender el valor social y político del deporte formativo para la salud, la integración social, la internalización de valores, la capacidad crítica y autocrítica; y solo piensan en los gastos y trastornos que estos certámenes acarrean;

·         Muchos "profes" que no quieren trabajar fuera de horario (como si la función docente tuviera horario) o los sábados y domingos que son y deben ser los días de competición en el deporte formativo/educativo; que es como si un médico te deja morir porque terminó su horario de consultorio, o un "cana" deja que te asesinen por que su jurisdicción termina en la vereda de enfrente;

·         Los medios de información de los países en vías de desarrollo que están convencidos de que el deporte formativo "no vende" y por lo tanto ni lo mencionan; al revés que en los países más desarrollados en los que en cuerpo de letra muy chico aparecen los lunes o en todo caso el martes, las formaciones y los resultados de toda la actividad deportiva educativo formativa;

·         Los sistemas de competición que hacen que los chicos, como no se quejan, entrenen mucho y jueguen (que eso es la competencia) poco; así matan el vocación deportiva con torneos de eliminación simple o doble eliminación; cuando en toda ciudad de más de 200.000 habitantes se pueden hacer torneos colegiales e intercolegiales por puntos con ascensos y descensos para mantener las equivalencias deportivas (¡Ah! eso si, es más laburo!!).

Y corto pues en lugar de un artículo sería una Biblia y no tengo ni pasta ni capacidad de santo. Pero ser docente y más de Educación Física es un compromiso social, una militancia social, que debe asumirse con compromiso total o se está defraudando a la sociedad y a los chicos, que es peor todavía.      

 

Lic. Fernando RODRIGUEZ FACAL